El Trofeo Rector es una competición organizada por el Servicio de Deportes de la Universidad de Valladolid en cada uno de sus cuatro Campus. Cada curso académico se convocan competiciones en deportes individuales y de equipo tanto en categoría masculina como femenina. Consta de tres fases:
- Fase de Campus: tiene lugar de octubre a febrero en cada uno de los Campus.
- Fase de Distrito: se disputará el martes 25 de febrero en el Complejo Deportivo de Fuente La Mora en Valladolid. En ella se enfrentarán los vencedores de la Fase de Campus de cada modalidad deportiva.
- Fase Autonómica – Fase Final del Trofeo Rector: son los Campeonatos Universitarios de Castilla y León. Este año están oranizados por la Universidad de León en Ponferrada los días 14 y 15 – 21 y 22 de marzo de 2025.
COMPETICIONES
En la Fase de Campus tienen lugar las siguientes competiciones:
Deportes de Equipo
– Trofeo Rector A para equipos de Facultades y Escuelas Universitarias
– Trofeo Rector B (solamente en el Campus de Valladolid) para equipos de Colegios Mayores y Residencias Universitarias
En nuestro caso, estamos participando en esta última versión, con los equipos del Colegio Mayor María de Molina, en Baloncesto, Voleibol y Fútbol.
Hasta el día de hoy, estamos disfrutando muchísimo de cada partido, en algunos, además, hemos salido con la satisfacción de un buen resultado. No es así en el caso del fútbol, en el que se han perdido todos los partidos. Pero como bien dice el refrán…lo importante es participar.
En Baloncesto y Voleibol sin embargo, vamos demostrando que cuando nos caemos, siempre nos levantamos más fuertes. En Voleibol hemos tenido una de cal y una de arena con un partido ganado y uno perdido. En Baloncesto, se han jugado 3 y hemos conseguido la victoria en 2. Nada mal!
Ganemos o perdamos, lo que está claro es que la práctica de deporte durante la edad universitaria no solo contribuye a la salud física, sino que también fomenta una serie de valores fundamentales que enriquecen la experiencia estudiantil. A través del deporte, los estudiantes aprenden la importancia del trabajo en equipo, la disciplina y la perseverancia, habilidades que son esenciales tanto en el ámbito académico como en la vida profesional. Además, el deporte promueve la gestión del tiempo y el equilibrio entre el estudio y el ocio, ayudando a los jóvenes a desarrollar una mentalidad resiliente frente a los desafíos. Asimismo, la actividad física es una excelente manera de aliviar el estrés y fortalecer las relaciones sociales, creando un sentido de comunidad y pertenencia que puede ser invaluable durante estos años formativos.