La vida universitaria es una de las etapas más emocionantes y transformadoras que muchos de nosotros experimentamos. Es un tiempo lleno de descubrimientos, amistades, desafíos y, sobre todo, crecimiento personal. Sin embargo, llega un momento en que debemos decir adiós, tanto a la ciudad que nos acogió como a esa etapa tan significativa. Despedirse casi siempre tiene un tinte agridulce, pero también es una oportunidad para reflexionar y celebrar lo vivido.
Así como cada persona, cada ciudad tiene su propio carácter y encanto. Puede que hayas llegado a ella con o sin expectativas, pero con el paso del tiempo, se convertirá seguro, en un lugar familiar. Desde las cafeterías donde pasabas horas con tus amigos, la biblioteca donde estuviste casi días enteros estudiando, hasta los parques en donde se compartían risas con amigos. Cada rincón guarda un recuerdo especial. Pero si además has tenido la oportunidad de alojarte en un Colegio Mayor, estas experiencias se ven multiplicadas y hacen que al despedirte, la nostalgia sea aún mayor y el recuerdo de esa etapa quede archivado como uno de los más importantes de nuestras vidas. Es un proceso de dejar atrás no solo un lugar físico, sino también un espacio emocional que ha sido testigo de tanto.
Cada uno de los momentos que vivimos en nuestro paso por el Colegio Mayor, ha contribuido a formar la persona que somos hoy. Al despedirte, es importante tomarte un tiempo para recordar y apreciar todo lo que has vivido. Analizar con perspectiva nuestro paso por ciertas etapas es importante, incluso hay quien puede escribirnos una carta de despedida o incluso a su “yo” del pasado, o del futuro.
Recuerda que cada despedida es un paso hacia un nuevo capítulo, lleno de aprendizajes y experiencias que aún están por venir. Así que, aunque el adiós hay veces que cueste, también es un recordatorio de que la vida está en constante movimiento, y cada cambio trae consigo la promesa de nuevas aventuras. Así que ¡a por ellas!
Dicho esto, os invitamos a todas las alumnas, ex alumnas, padres y madres a que compartáis con nosotras vuestra experiencia y paso por el Colegio Mayor. Será un placer recibir vuestras palabras y utilizarlas con el fin de seguir creciendo y acogiendo cada día a nuevas estudiantes.
Compartimos con vosotros un pequeño texto que nos hizo llegar la madre de una alumna que recientemente ha cerrado su etapa con nosotras.
Hoy, Paula culmina un ciclo de seis meses en esa preciosa Ciudad y en el Colegio Mayor María de Molina, un lugar que, durante este tiempo, se convirtió en su hogar. «La Resi» fue para ella, mucho más que un espacio: fue aprendizaje, crecimiento y momentos compartidos que quedarán en su corazón. Estamos profundamente agradecidos como familia por todo lo brindado y por cada experiencia que ha vivido allí. Espero volver pronto para reencontrarnos y seguir sumando recuerdos. Valladolid es una ciudad de la cual me enamoré.
¡Con gratitud y cariño! Seguimos en contacto.