¿Cuáles son las preguntas más importantes que nos hacemos de cara al inicio de la nueva etapa universitaria que se nos presenta? Seguro que son muchas las dudas que nos abordan llegado el momento, pero son 2 las que indudablemente se repiten con cada estudiante.
¿Qué voy a estudiar? y ¿Dónde viviré?
Elegir bien tu carrera y la universidad donde formarte atiende a varios factores, que generalmente, terminada la EBAU más o menos todos tenemos claro. Llegado a este punto, sin duda existen infinidad de universidades competentes capaces de lanzar al futuro mercado laboral un gran abanico de profesionales. Pero quedémonos en el presente.
Ya os contamos en el anterior artículo las ventajas que ofrece nuestro Colegio Mayor María de Molina. Ahora es el turno de hablaros de la maravillosa ciudad que lo alberga. Efectivamente en todo el panorama geográfico nacional, así como internacional, encontrarás un lugar maravilloso por descubrir y en el que potenciar tu desarrollo intelectual, cultural y emocional. Pero nuestra chincheta hoy la tenemos puesta en Valladolid, sede de nuestro hogar y en el que te esperamos con los brazos abiertos, a ti que empiezas un nuevo curso con un ilusionante cambio de lugar de residencia y a ti, que te vas a pasar el verano a tu ciudad o pueblo natal y esperamos verte en el inicio del nuevo curso.
Con una superficie de casi 300.000km2, y una población de cerca de 300.000 habitantes, Valladolid es una ciudad que presume de estar a la vanguardia y preparada para recibir a infinidad de estudiantes cada año, ofreciendo una cartera interminable de servicios, actividades, cultura, historia, educación, ocio, etc.
Se trata de una ciudad tranquila y acogedora que aporta un equilibrio perfecto entre lo que entendemos por pequeña y gran ciudad con una riqueza de ocio, cultural y gastronómica propia de un par de artículos independientes. Posee gran variedad de zonas verdes y de paseo, así como un maravilloso patrimonio cultural con el que deleitarse al recorrer sus calles y más aún en su centro histórico, donde también se ubica el Colegio Mayor María de Molina.
Las ventajas que tenemos al llegar a un nuevo lugar nos sitúan desde el prisma observador que a veces el propio residente no tiene. Así, cuando lleguemos a Valladolid, podremos conocerla como turistas exprimiendo cada rincón, para disfrutarla después como residentes.
¿Qué no debemos perdernos en Valladolid?
La respuesta rápida sería decir que no podemos perdernos nada. Pero vamos a recorrer alguno de los puntos que nadie podría discutir que son visita obligada en la ciudad.
La Plaza Mayor de Valladolid:
No vendrás solo una vez, pues es el centro neurálgico de la ciudad. Además de estar rodeada por estupendos locales de restauración, alberga el edificio del ayuntamiento, el Teatro de Zorrilla, y en su centro la estatua del conde Ansúrez, que para conocimiento popular, sirve para rememorar a quien fue en el S.XI conde en Liébana, Carrión y Saldaña y señor de Valladolid.
La Iglesia de San Pablo:
La monumental Iglesia de San Pablo del siglo XIII pertenecía al antiguo convento de los dominicos y compone, con su estilo gótico, una de las edificaciones más bellas de la ciudad. Su fachada te permitirá quedarte un buen rato admirando sus infinitos detalles. Por ello, se trata de uno de los edificios, más representativos de la ciudad, ubicado en la plaza de San Pablo, donde se hallan también el palacio Real y el palacio de Pimentel, los llamados sitios reales en siglos pasados.
Museo de Valladolid:
Se encuentra alojado en el Palacio de Fabio Nelli. Una de las actividades más apasionantes que pueden mezclar ocio y cultura será visitar este espacio expositivo donde descubrir verdaderas joyas del arte como retablos, pinturas, mobiliario, así como disfrutar del propio edificio de estilo renacentista y otros tesoros arqueológicos de la zona.
La Universidad de Valladolid
Su fachada compone el elemento del Barroco Civil más destacado de la ciudad e incluso de España. En la actualidad, alberga la Facultad de Derecho, pero dada su ubicación, seguro será uno de los edificios por los que más pases. Te invitamos a levantar la vista y deleitarte con la infinidad de estatuas y alegorías que puedes encontrar en su fachada. No obstante, nos reservamos un hueco para más adelante, porque como parte de la vida universitaria de la ciudad, este edificio lo merece.
Parque de Campo Grande
Se trata de una de las zonas verdes más importantes de la ciudad, convirtiéndose así en unos de sus grandes atractivos. Está situado en el centro de la ciudad y ofrece una gran variedad de ofertas de ocio según el momento del año. No es la única zona verde de la ciudad, pues contamos con otras de menos tamaño pero igual belleza, como por ejemplo el Parque de las Moreras, el Parque de Juan de Austria, Parque Jardín Botánico La Victoria, y un largo etcétera.
Tenemos que ir poniendo punto y final, y eso que esto es solo el principio de una historia de amor con una ciudad que en cada rincón seguro algo te puede ofrecer. Nos dejamos museos, iglesias, plazas e infinidad de monumentos que tienes que descubrir y de los que poquito a poco os iremos hablando.
El Colegio Mayor María de Molina, ofrece además la oportunidad de brindar la cercanía necesaria para bucear en una ciudad que nunca te dejará impasible. Nos encontramos en pleno centro, así en cada paseo tendrás siempre algo por descubrir y nosotras, te animaremos a ello.