Cada curso que comienza, se abre un nuevo abanico de emociones que invade al Colegio Mayor María de Molina con un aire de entusiasmo.
Nuevas colegialas, nuevos retos y nuevas ilusiones. Cada persona que cruza nuestra puerta para comenzar el curso se convierte en parte de la familia del Colegio Mayor. Cada una de ellas aportará un granito para que nuestra institución continúe creciendo y consolidándose en torno a los valores con los que nació.
¿Cuándo y cómo nació?
A veces cuando echamos la vista atrás, nos cuesta creer que el camino recorrido es real, pero así es. No, el “mari moli” no surgió el año pasado, ni el anterior, ni hace diez, ni veinte años, sino exactamente 93 años de la mano de San Pedro Poveda. El por aquel entonces, Padre Pedro Poveda, sacerdote católico y gran pedagogo, fue, para quien aún no lo sabía, el fundador de la Institución Teresiana. Sobre él y su maravillosa labor hablaremos otro día, de momento nos centraremos en agradecerle su deseo expreso, en 1931, de abrir una Residencia Universitaria en Valladolid. ¿Con qué finalidad? Pretendía impulsar la formación de la mujer universitaria para prepararlas así ante cuestiones sociales, el diálogo fe-ciencia y otras temáticas candentes propias de aquel momento, que no eran pocas.
Es este el punto en el que pasamos a mencionar la especial influencia de una de las mujeres más importantes para la vida y trayectoria de la Institución Teresiana. María Josefa Segovia Morón, quién fue la primera directora general de la Institución.
Josefa Segovia fue licenciada en la Escuela Superior de Educación. Son muchos los aspectos a destacar sobre su vida, pero especial mención tiene su colaboración con Pedro Poveda desde 1913. Gracias a ella, ya ejerciendo su papel como directora general de la Institución Teresiana, se solicitó para nuestro centro, la transformación de Residencia Universitaria a Colegio Mayor. Así, es reconocido como tal por Orden Ministerial de 27 de abril 1946 (BOE de 11 de mayo de 1946).
Desde esa fecha hasta nuestros días ha sido ininterrumpida la actividad del Colegio Mayor María de Molina, desde su primera directora Dª Carmela Álvarez, pasando por otras muchas, hasta hoy, con Dª María Esperanza Cunchillos. Todas ellas, han mantenido el espíritu deseado por Poveda para sus centros. Un ambiente de diálogo, comprensión, tolerancia, alegría, expansión y libertad, sin olvidarnos del trabajo y estudio serio, elevándolo a categoría principal, así como Poveda afirmaba:
“Cuando en una casa no se observa el afán por los libros y revistas, el empeño en adquirir materiales de enseñanza, por hacer excursiones científicas, celebrar conferencias y actos literarios, es señal inequívoca de que se desconoce el espíritu y misión de la residencia”.
Con estos antecedentes, el Colegio Mayor María de Molina, Centro Universitario adscrito a la Universidad de Valladolid, ha ido creciendo con cada una de las colegialas que ha formado parte de él y alimentándose de ese espíritu de aprendizaje, promoviendo la formación cultural, social y científica de sus residentes. Hasta el día de hoy, en el que un nuevo curso más, esperamos con los brazos abiertos a las nuevas alumnas, que cargadas de miedos e ilusiones, comenzarán con nosotras su nueva etapa.